El sombrero que me atranco cuando no puedo tener dinero en el banco – 2ª parte: las tarjetas de débito

En la primera parte comentaba como solución, para cuando se está mal, usar la moneda Bitcoin por su anonimato como principal característica. En esta segunda parte comentaré una solución mucho más factible para la mayoría de los mortales: usar las tarjetas de débito de prepago.
Este tipo de tarjetas empiezan a ser muy habituales en Internet. Las hay de todo tipo y color. Casi todas van asociadas a Mastercard por lo que su uso puede ser internacional sin ningún tipo de problemas. Al ser tarjetas se pueden usar tanto para las compras (en tiendas normales y online) como para sacar dinero efectivo en los cajeros automáticos. Esta última opción suele ser posible pagando una comisión que habrá que consultar convenientemente. Las compras no suelen cargar gastos adicionales. Todas las tarjetas de este tipo sí tienen una comisión anual de mantenimiento aunque suele ser relativamente baja.
Las tarjetas suelen ser de prepago. Esto quiere decir que primero tendremos que añadir dinero antes de poder gastarlo. La principal ventaja que tienen, para cuando se pueden recibir embargos, es que los saldos que mantengamos en este tipo de tarjetas es muy difícil de que se pueda dar con ellos. Entre otras cosas, porque cada tarjeta está en un país diferente al nuestro. Todo lo que es internacional tiene una complejidad difícil para la Administración pública. Los saldos que tengamos en ellas los vamos a tener bastante seguros.
Entre los principales inconvenientes está su dificultad de tramitación. Todas piden estar verificado, aportar la documentación acreditativa de la identidad y de residencia. Caso de no hacerlo los límites de operatividad suelen ser muy limitados o nulos.
A mi modo de ver las tarjetas de prepago interesantes que hay hoy día son:

La moneda: conceptos generales

Una moneda es una pieza de un material resistente con un peso y una composición parecida. Se suele fabricar normalmente de metal en forma de disco y con los distintivos elegidos por quien lo emite. Se emplea como medida de cambio ya sea por su valor legal o el que las partes acuerden. Se utiliza como unidad de cuenta.
 
Las primeras monedas que se conocen actualmente son las acuñadas en Lidia (Turquía) hacia los años 600 aC. Una vez creadas, las monedas originaron el sistema monetario. Las características han permanecido sin muchas variaciones durante milenios. Uno de los únicos cambios que han perdurado es la introducción, en las monedas europeas del siglo XVII, de las ranuras en los bordes con el fin de evitar que se limasen. Formaba parte de la picaresca ir rebanando pequeñas raspaduras del metal que podía llegar a ser más valioso que la propia moneda. Y es que, en sus inicios, lo que realmente tenía valor era la moneda en sí que estaba formada por metales preciosos. Los más conocidos son el oro, la plata y el bronce. Posteriormente se han ido introduciendo más metales en la composición de las monedas que son de menor valor tal como el acero, el cobre y el níquel.
 
El papel moneda fue introducido por primera vez en China. Fue en torno al siglo IX durante la dinastía Tang. Era como dinero en efectivo intercambiable por certificados emitidos por los bancos privados. Era respaldado por la potente autoridad del Estado chino. Este dinero conservaba su valor en todo el imperio. Así se evitaba la necesidad de transportar la pesada plata. Poco a poco se aceptó el uso del billete por la comodidad que representaba no tener que transportar grandes cantidades de monedas.
moneda
Así pues, las características básicas de las monedas como medio de pago se pueden resumir en las siguientes:
El valor que representa no puede ser modificado.
Debe garantizar que su posesión implique una propiedad total.
El reconocimiento unánime como medio de pago que no es cuestionado.
Su divisibilidad que permite fraccionar su valor de forma ilimitada.
La dificultad en su falsificación que impide la circulación de un medio de pago que no se encuentra debidamente controlado. Debe proporcionar seguridad al usuario.
De transmisión rápida, sin límites nacionales y sin intermediarios o comisiones.
Un soporte legislativo por parte de las autoridades competentes. Suelen haber leyes muy severas para los que falsifican moneda.